El pan artesano en Polinyà forma parte de una de las 315 variedades existentes en todo el mundo. El pan es uno de los alimentos básicos de media humanidad, es tan importante que nunca debería faltar ni durante la comida ni la cena. Su sabor es único y su elaboración es casi mágica. ¿Sabes cómo fueron los primeros panes?

El pan surgió hace unos 8000 años. Hubo que domesticar primero a plantas y animales para que este alimento fuera desarrollado, pero desde entonces siempre ha acompañado las comidas del ser humano. Las primeras harinas fueron molidas con útiles de piedra. Como te imaginarás, el resultado no se acercaba al actual, pero era suficiente como para elaborar una masa.

El pan artesano en Polinyà es casi una obra de arte, aunque hace milenios era más fruto de la suerte. Estas primeras harinas, quizás producidas por casualidad o curiosidad, fueron humedecidas y se vio que el polvo se unía. De esto surgió primero una especie de gachas, las cuales aumentaban de tamaño si se las dejaba suficiente tiempo al lado de una fuente de calor.

Y si se aumentaba la temperatura, la masa se endurecía. Quizás el primer pan no sufrió una fermentación o esta fue muy pequeña, pero fue suficiente como para cautivar al ser humano que lo probó. Al fin y al cabo, tenía a su alcance un nuevo alimento no muy costoso de elaborar y con el que podía aprovechar los excedentes de trigo de sus cultivos. No supuso una gran revolución, pero la dieta humana nunca volvió a ser la misma.

Como has podido ver, el pan pudo haber surgido por mera casualidad, una muy sabrosa. Desde Delikatessen te invitamos a contactarnos y a que pruebes los panes que elaboramos con tesón y cariño. ¡Su sabor te encantará!